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Adiós a Keith.

Adiós a Keith.

marzo 30, 2016

Una nueva pérdida para el mundo de la música es el tema de la nota de hoy. El pasado 10 de marzo de 2016 nos dejó uno de los más grandes pianistas y tecladistas del rock: Keith Emerson. Posiblemente, él y Rick Wakeman sean los tecladistas más grandes del rock progresivo.

Nacido en Lancashire el 2 de noviembre de 1944, de orígenes humildes, quiso el Destino que antes de la adolescencia tuviera su primer contacto con un piano. (Para conocer más de sus inicios en la música, es recomendable la lectura de sus memorias, reunidas bajo el título de “Pictures of an Exhibitionist”, y editadas por Random House. Este libro refleja de manera magistral el mundillo del rock sinfónico durante las décadas de los sesentas y setentas, y cuenta cómo el mismo Emerson y otros artistas lucharon por reponerse de la crisis que sufrió este subgénero del rock a principios de los ochentas.)

Comenzó su trayectoria en la música integrando The Nice, grupo de rock progresivo fundado en 1967 (antes la agrupación había sido la banda de acompañamiento de P. P. Arnold). Su disco debut, “The Thoughts of Emerlist Davjack”, es considerado el primer disco de prog rock. Ya en esta primera grabación Emerson empezó a mostrar su deseo de funcionar el jazz con el rock y la música académica.

A fines de los sesentas, se conocieron Emerson y Greg Lake, encuentro que fue la génesis de ELP: Emerson, Lake & Palmer, uno de los supergrupos fundacionales del prog rock. Aquí hay una interesante anécdota: ambos le propusieron a Mitch Mitchell, el batero de The Jimi Hendrix Experience, ser parte de la banda, pero frente a su negativa, se decidieron por invitar a Carl Palmer. Sin embargo Mitchell le comentó a Hendrix de la oferta, y el eximio guitarrista —ya cansado de la música que venía haciendo, aparentemente— pensó que unirse al trío podría ser un cambio interesante. Pronto las publicaciones especializadas empezaron a hablar de un posible supergrupo llamado HELP (Hendrix, Emerson, Lake & Palmer), lo que hubiera sido de veras alucinante… La cuestión es que el Gran Hechicero de las Seis Cuerdas se murió antes de siquiera poder realizar algún ensayo con el trío. (Otra línea alterna para especular, como ya lo hicimos con Pantera y la ucronía de los Big Five. Anotado como tema de una futura entrada en el blog.)

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ELP se presentó por primera vez sin tener listo el material de su primer disco, en el festival Plymouth Guildhall, en Inglaterra, y cuatro días más tarde en el célebre festival de la Isla de Wight, llevado a cabo en el 29 de agosto de 1970. Esta presentación les otorgó fama instantánea, no sólo por la calidad superlativa de su performance, sino también por estar a la altura de los grandes artistas que tocaron junto a ellos: Jimi Hendrix, Jethro Tull, Bob Dylan, The Doors, The Who y Jefferson Airplane.

Ya en el álbum debut de ELP —de título homónimo—, Emerson incluyó composiciones inspiradas en la música del húngaro Béla Bartók y el checo Leoš Janácek, dos compositores clásicos que fueron parte de su bagaje de influencias.

Su segundo disco, “Tarkus”, significó la consagración definitiva del grupo, colocándose en el número 1 de varios charts. Se trata de un álbum conceptual, cuyo primer lado está ocupado por una extensa suite, que nació de la discusión originada entre los miembros de la banda acerca de cómo combinar las extremadamente complejas ideas musicales que cada uno quería aportar. “Tarkus” es sin dudas uno de los discos más representativos y espectaculares del rock sinfónico.

Le siguieron “Pictures of an exhibition” —grabado en vivo—, que no es otra cosa que la adaptación de la obra de igual título del compositor ruso Modesto Mussorgsky; “Trilogy”, que incluye la famosa balada “From the beginning” y “Hoedown”, la adaptación de “Rodeo”, obra del músico clásico Aaron Copland; y el oscuro disco “Brain Salad Surgery”, en el que Peter Sinfield se suma como co-autor de las letras, aportando su toque apocalíptico, el cual fue reforzado por la perturbadora imagen de la cubierta realizada por el artista suizo H. R. Giger. (el que diseñó a Alien, uno de lo más simpáticos monstruos de la Ciencia Ficción fílmica, ¿recuerdan?) En este álbum se destacan los temas “Jerusalem” (inspirado en el poema del mismo nombre de William Blake) y “Tocatta”, la adaptación del cuarto movimiento de la obra homónima del músico argentino Alberto Ginastera.

Luego vino otro triple disco en vivo: el famoso “Welcome Back my Friends to the Show that Never Ends”, que registra la espectacularidad de las actuaciones de la banda. A este último gran hito en su discografía le seguirían “Works volume 1” y “Works volume 2”, una producción doble en la que ya se vería de forma clara el declive de la banda, acentuado éste por el creciente desinterés del público en los discos conceptuales de rock sinfónico y sus largos temas de incomprensible lírica.

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Siguieron otros intentos de la banda por revivir glorias pasadas —algunos realizados debido a las obligaciones contractuales que los unían con la discográfica— como “Love Beach”, “Black Moon” y “In the Hot Seat”. Es de destacar una de las reencarnaciones de ELP: Emerson, Lake & Powell, con Cozy Powell (ex Rainbow) en la batería. Su único disco, de 1986, tuvo un relativo éxito y contiene buenas composiciones del prog rock de los ochentas, aggiornado para estar a tono con el glam y el pop, aunque con el espíritu barroco y experimental de ELP casi intacto.

Pero, aunque para ELP se habían terminado los años dorados, Keith Emerson nunca se quedó quieto. A pesar de haber sido, según Palmer y Lake, el responsable de que la agrupación perdiera más de 3 millones de dólares en la gira de “Works”por la inclusión de una orquesta en vivo—, él siguió apostando en grande: registró su primer “Piano Concerto n° 1”, para piano y orquesta (grabado en “Works 1”); y se dedicó a la composición de música para películas, trabajando para Darío Argento, entre otros directores de renombre.

No sólo fue galardonado con algunos premios muy importantes por su labor compositiva, sino que él ha influenciado a cientos de tecladistas de rock. Su particular estilo combina música clásica, jazz y rock, en una amalgama sin fisuras. La incesante utilización del intervalo de cuarta ha sido una de sus marcas, ‘debilidad’ contraída por la influencia omnipresente de Bartók, y también de Ginastera. La forma percusiva de tocar, tanto el piano como el órgano Hammonden el que se destacó por la gran velocidad de su digitación—, fue otro de sus sellos: una manera muy gestual de ejecutar sus instrumentos, que ayudó a consolidar la teatralidad de sus performances en vivo.

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Asimismo, él trabajó en conjunto con Robert Moog para terminar de elaborar el sintetizador Moog Modular, cuyo sonido lo caracterizó hasta “Brain Salad Surgery”, inclusive. Luego comenzaría a incorporar sintetizadores electrónicos y digitales.

Keith Emerson ha sido uno de los músicos más prolíficos e inquietos del prog rock. Sus composiciones se han transformado ya en clásicos ineludibles del género, y hoy más que nunca su legado sigue vivo en muchos tecladistas y compositores que abrevan en su sonido y recrean su obra.

 

¡Que sea rock!

Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

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