Blog

Ultimas notas
Discos que hicieron historia: el show “desenchufado” de Nirvana.

Discos que hicieron historia: el show “desenchufado” de Nirvana.

noviembre 9, 2015

1 de noviembre de 1994. La expectación en todo el mundo del rock era palpable: ese fue el día en que se lanzó al mercado el “MTV Unplugged in New York”, el disco más aclamado de Nirvana, que luego del unplugged de Eric Clapton, resultó el acústico de MTV más vendido de todos los tiempos. Por lo tanto, el pasado domingo 1 de noviembre se cumplieron 21 años desde la aparición de este inolvidable álbum: ya es mayor de edad. (Para seguir con las efemérides: la grabación del show se realizó el 18 de noviembre, pero de 1993, día del cumpleaños de este bloguero.)

Me pareció interesante tratar de analizar las claves del éxito de este disco. Con más de 8.000.000 de copias vendidas (una pavadita, ¿no?), se trata —me atrevo a afirmar— de la obra cumbre de esta agrupación oriunda de Washington y liderada por el muy recordado y carismático Kurt Cobain.

¿Por qué muchos valoramos tanto esta grabación? Pues bien, porque se trata de uno de los pocos discos del grunge que trascendieron al movimiento que les dio origen. (Seguramente podemos incluir en esta categoría a “Ten”, de Pearl Jam, “Superunknown”, de Soundgarden, y “Nevermind”, también de Nirvana.) Y, particularmente dentro de la discografía de Nirvana, el éxito de esta grabación también reside en que mostró que el grupo poseía la habilidad necesaria para lograr un tono intimista en sus canciones, pero sin que éstas perdieran potencia. Además, otro aspecto destacable es que en este concierto el trío se animó a revelar sus influencias a través de los covers que eligieron hacer para completar el set list: “Jesus Doesn’t Want Me For A Sunbeam”, de The Vaselines; “The Man Who Sold the World”, de David Bowie; “Plateau” y “Oh, me”, de Meat Puppets; y la tradicional “Where Did You Sleep Last Night?”, del prócer del blues y el folk, Leadbelly. Esta nutrida serie de versiones —temas ajenos al rabioso estilo de Nirvana— de alguna manera también definió cuál fue la impronta musical sobre la que ellos construyeron su sonoridad y su lírica.

Por otro lado, el álbum de este concierto único de Nirvana contiene algunas curiosidades que quedaron fuera de la primera transmisión que MTV hizo de él: la canción “Something in the way” y un fragmento instrumental interpretado por Dave Grohl de “Scentless Apprentice”, el segundo track de “In Utero”, un poderoso tema con un riff ‘machaca-cerebros’ cuya composición resultó uno de los primeros trabajos colaborativos de la banda. (Si me perdonan la digresión, es muy interesante ver cómo fue creada esta canción: para escribir la letra, Cobain se inspiró en la novela de Patrick Süskind, “El perfume”, que narra la historia de Jean-Baptiste Grenouille, un hombre que no posee olor corporal, pero que está obsesionando con los aromas, y, merced a su talento innato, termina convirtiéndose en aprendiz de perfumista. El quid de la trama se revela cuando el protagonista empieza a cometer una serie de femicidios mediante los que intenta apropiarse del perfume de sus víctimas con el fin de obtener un olor propio. Menuda historia, y un ejemplo más de los cientos que demuestran la retroalimentación recurrente que existe entre Literatura y Rock. La cuestión es que en “Scentless Apprentice”, cuya idea musical surgió inicialmente de Dave, del mismo modo que en “Come as you are”, ya se podía ver una veta del potencial creativo que el baterista de Nirvana sacaría a relucir algunos años más tarde al fundar Foo Fighters.)

Kurt Cobain and Nirvana during the taping of MTV Unplugged at Sony Studios in New York City, 11/18/93. Photo by Frank Micelotta.  *** Special Rates Apply *** Call for Rates ***

Kurt Cobain and Nirvana during the taping of MTV Unplugged at Sony Studios in New York City, 11/18/93. Photo by Frank Micelotta. *** Special Rates Apply *** Call for Rates ***

Por lo menos tres temas del disco picaron fuerte en la cima de los charts: “About a Girl”, “The Man who sold the World” y “All Apologies”. Y la grabación en sí estuvo por varias semanas en el puesto n° 1 de Reino Unido, Australia, Holanda, España, Austria, y Nueva Zelanda; y entre los primeros 10 lugares en los rankings de muchos más países.

Pero más allá de todo esto, yo creo que el rasgo más poderoso de este álbum es oír (y ver, en el caso del DVD) a Cobain en el momento de mayor madurez artística, un punto en el cual aparentemente había logrado conciliar toda su furia eléctrica con el alcance más intimista del formato acústico; una instancia en la que consiguió superarse a sí mismo como artista. Uno piensa que en esa suerte de estasis que se refleja en sus ojos mientras canta y toca en el unplugged de MTV, Cobain podría haber interpretado cualquier canción que le viniera en gana, cualquiera, y de todos modos hubiera hipnotizado al público. Sin duda, ese show lo muestra en lo mejor de su carrera, donde la visceralidad ya no era el único recurso, donde es posible ver cómo una fascinación interna se externaliza, se hace magia, cuando desgrana su voz rota, medio nasal, y cuando rasga su guitarra de forma tan encantadoramente desprolija. Lamentablemente llegar a tal clímax no le sirvió para poder exorcizar sus propios fantasmas: Cobain, como todos sabemos, decidió quitarse la vida el 1° de abril de 1994, ocho meses antes de que saliera a la venta “MTV Unplugged in New York”.

Pero sigue vivo a través de su legado, una obra perdurable, imborrable en la historia del rock.

 

¡Que sea rock!

Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

Author: