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El Gran Hechicero de las Seis Cuerdas [Parte II]

El Gran Hechicero de las Seis Cuerdas [Parte II]

mayo 26, 2015

Y sí, les prometí que seguiríamos hablando del genial Jimi Hendrix, el Gran Hechicero de la Guitarra.

Es muy interesante sondear la enorme cantidad de músicos —algunos ya famosos, y otros que lo serían algunos años después— con los que Jimi tocó antes de poder consolidar las bases de su propio proyecto. ¿Por qué digo esto? Porque en ese corto pero muy intenso “viaje iniciático” (como lo llamamos en la primera de las notas de esta serie, que pueden leer aquí), Jimi reunió los elementos con los que luego crearía no sólo un sonido legendario, sino toda una forma de abordar la composición de las canciones, una nueva manera de ensamblar un power-trío y una estética imposible de ignorar, la que siguió replicándose en el look de muchos rockers hasta la actualidad. (Como ejemplo podemos citar a Stevie Ray Vaughan y los Black Crowes, que son sólo dos casos en un número muy grande de artistas que han abrevado en la iconografía y el toque guitarrístico de Hendrix.)

El primero de estos ‘encuentros influyentes’ en la carrera de Jimi fue su participación en los Isley Brothers, en 1964. Los Isley Brothers ostentan un récord sorprendente: son la banda de rock que más tiempo ha permanecido sin pausas en su carrera. Se formaron en 1956 y continúan activos al día de hoy (aunque tenemos que admitir que no han hecho mucho en los últimos seis o siete años). O sea que estamos hablando de la cojonuda cifra de ¡59 años de trayectoria! Menuda prueba de aguante, sobre todo si tenemos en cuenta que esta agrupación es algo comparable a una empresa familiar, puesto que la mayoría de sus miembros han sido y son parientes. Durante más de medio siglo han incursionado en estilos tan diversos como el góspel, el funk el rhythm and blues, el rock, el soul y el hip-hop, siendo fundadores de la movida motown. Lo que no es poca cosa.

Con ellos, en 1964 Jimi recorrió casi todo el territorio de USA (incluyendo los locales del llamado Chitlin’ Circuit, del cual hablamos en la primera de estas entradas.) Esa gira le permitió grabar el track de guitarra de la canción “Testify”, un sencillo que mezcla rhythm and blues y góspel, parodiando la dinámica de los cultos de las iglesias bautistas. Esta canción se convirtió en un hit radial durante aquellos años y fue una de las primeras grabaciones de Hendrix, en la que ya se perfilan sus licks más característicos.

Luego de abandonar a los hermanos Isley en Nashville, cerca de 1965 —y después de una breve participación en la banda de Gorgeous George Odell—, ya en Atlanta, se unió a Little Richard y su banda soporte, los Upsetters. Aquí tenemos otro nudo jugoso de la historia del rock. Hendrix, al tocar con los Upsetters, conoció al baterista Earl Palmer, pionero del estilo funk, cuyo personal estilo de tocar estaba adelantado, por lo menos, en una década. A pesar de que Jimi admiraba profundamente a Little Richard, pronto surgieron los conflictos entre ambos. La razón era obvia: se trataba de dos grandes showmen compartiendo el mismo escenario: la teatralidad que los dos poseían, muy impactante para la escena musical de ese tiempo, no admitía competencia, por los cual Jimi abandonó a Richard para formar parte de la banda de Ike y Tina Turner, ni más ni menos.

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De todos modos, un músico como Hendrix no podía durar mucho tiempo como miembro de una banda que no fuera la suya. Él estaba destinado a generar una cosa nueva, que fuera comandada por su particular visión de la música. Las diferencias que se manifestaban entre él y otros músicos al poco tiempo de estar tocando en proyectos ajenos sólo revelaban que en él bullía algo único, a lo que sólo su genio podía dar forma.

Otras agrupaciones con las que actuó en este febril segmento de su carrera fueron Curtis Knight and the Squires y Joey Dee and the Starliters. También tocó —en una corta estancia en Vancouver— con Bobby Taylor.

Tal vez uno de los contactos más determinantes en la carrera de Jimi fue el que tuvo con Frank Zappa, uno de los guitarristas de fusión más influyentes en el último medio siglo. Cuenta la leyenda que Hendrix, mientras ya estaba tocando con su primera banda —Jimmy James and the Blue Flames—, conoció a Frank, quien lo instruyó acerca de las posibilidades que ofrecía un nuevo efecto para guitarra: el wah-wah. Ni hace falta decir que sin este encuentro nunca hubiéramos tenido el célebre riff de “Voodoo Child (Slight Return)”, la última canción del disco “Electric Ladyland”, y uno de los temas más heavy de Jimi. (¡Gracias, Frank, no sólo por tu música, sino también por haber enseñado a Jimi cuán adictivo es tocar con wah-wah!)

Más adelante seguiremos adentrándonos en el fascinante viaje musical del Gran Hechicero de las Seis Cuerdas. Por lo pronto, les dejo para reflexionar algo que se desprende de lo que hemos visto hasta aquí de su trayectoria: todo encuentro en apariencia “azaroso” y toda circunstancia —aún las que empiezan de forma positiva y terminan como malas experiencias— pueden darnos la materia prima para moldear nuestro sueño y llevar adelante un proyecto propio que tal vez haga escuela mañana. No dejemos de capitalizar todo lo que vivimos.

¡Que sea Rock!

Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

 

https://www.youtube.com/watch?v=9irsg1vBmq0

 

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