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Cómo nacieron los himnos del rock: “Highway to Hell”.

Cómo nacieron los himnos del rock: “Highway to Hell”.

junio 1, 2015

“Highway to Hell” es el sexto disco de AC/DC, la banda australiana de hard rock que tiene en su haber muchos, pero muchos hits.

Editado en 1979, fue en su momento el álbum más vendido del grupo liderado por los hermanos Young. Muchos dicen que, en cuanto a popularidad, esta producción preparó la senda para lo que luego sería el éxito internacional más importante de los australianos: “Back in Black”, de 1980, el disco que significó un punto de inflexión, una bisagra, en la historia del rock. Por algo es el tercer disco más vendido de todos los tiempos, luego de “Thriller” de Michael Jackson, y “The Dark Side of the Moon”, de Pink Floyd.

Pero volvamos a “Highway to Hell”. Esta producción tiene la enorme particularidad de ser la última grabación de Bon Scott, antes de su muerte trágica, acontecida el 19 de febrero de 1980. (Una de las míticas muertes del rock, sobre todo por su misteriosa causa, tantas veces ratificada como desmentida: intoxicación etílica y muerte accidental por broncoaspiración. En otras palabras, Bon Scott habría fallecido al ahogarse con su propio vómito. Unos cuatro años después, el director de cine Rob Reiner usaría la anécdota para uno de los chistes más célebres de su parodia “This is Spinal Tap” —un falso documental, en realidad—, en el que uno de los bateristas de la agrupación ficticia Spinal Tap murió ahogado por un vómito, pero por el vómito de otro.)

Lo cierto es que ese 19 de febrero, el rock perdió a uno de sus más carismáticos frontmen y también uno de los mejores vocalistas de música pesada de la historia.

Que esta haya sido el último registro de la voz de Bon Scott tal vez sea la razón de mayor peso para que cualquier amante del rock posea en su colección de discos “Highway to Hell”. Pero hay un motivo más para darle un lugar destacado en nuestra cedeteca a este álbum: su tremenda lista de temas, claro. Muchos de ellos son grandes hits hoy en día, como “Girls Got Rhythm” y “Touch Too Much”. Aunque ninguno supera a la canción que abre el track list, la cual es —obviamente—, la canción homónima: “Highway to Hell”. Escrita por Bon Scott, Angus Young y Malcolm Young, se trata de la típica apuesta riffera de los AC/DC, pero no por ello supone algo olvidable, señores. ¡Todo lo contrario! El sencillo —pero legendarioriff de tres acordes creado por Malcolm Young (LA, RE y SOL, todos mayores, con una única “complicación”: el RE debe ser tocado en su primera inversión, o sea con el bajo en FA sostenido), ha vuelto inmediatamente reconocible a este himno del rock. Basta con que se escuche la mitad del mencionado riff para que uno se dé cuenta cuál es la canción que suena, y empiece a hacer headbanging sin parar. (Para los músicos: ¡qué sería de AC/DC —y de la mayoría de las bandas de rock— sin el modo mixolidio! Y para los que no saben: pueden wikipedear un poco y sabrán de qué estamos hablando.)

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Recuerdo que la primera vez que oí “Highway to Hell” tenía unos once años. En mi casa de la infancia no había discos de AC/DC, a pesar de la apertura musical de mis viejos, que siempre fue grande. Pero sí había una compilación del sello WEA, “WEA Explosion”, un rejunte muy ecléctico de las canciones más diversas, cuyo único punto en común era su alto posicionamiento en los charts. En ese cassette estaban algunos éxitos de la música disco, como Stacy Lattisaw con “Jump the Beat” y Sister Sledge con “Reach your Peak”; un poco de soul y funk de la mano de Chic (“Real people”); baladas de extracción “blanca”, como “Me encantaría verte este noche” y “Recorriendo mi vida”, de England Dan & John Ford Coley y Judy Collins, respectivamente; el incipiente techno de Jan Hammer, con “One day” y Supermax, con “No es fácil”; etc… (¡Pff! ¡Qué viaje en el tiempo por Dios! A esta altura de la nota estoy más que seguro que la mitad de los lectores no deben saber de qué estoy hablando…) En medio de esta melange, aparecían las dos rarezas más grandes: la agrupación brasileña de fusión A Cor do Som, con su virtuosa y piazzolística “Fructificar”, y “Highway to Hell”. Todavía hoy me pregunto qué hacía allí una furiosa pieza de rock clásico, con la Gibson SG de Angus resonando en medio de tanto groove, slap, el folk de guitarras acústicas rasgueadas por blancos y los impresionantes coros de voces negras… No lo sé, pero ante mis oídos AC/DC destacaba en esa compilación, no sólo a causa del criterio díscolo del compilador, sino porque yo, con sólo once años, había descubierto una música más poderosa, que me hacía vibrarHabía descubierto el rock.

Pero no me quiero olvidar del objetivo de esta nota, que es hablar acerca de cómo surgió esta gran canción. Veamos. Se dice que el título alude a una declaración de Angus para una entrevista, en la que refirió cómo es estar en la ruta, viajando con la banda en medio de una gira. Al ser interrogado al respecto, él contesto que cuando se viaja en un ómnibus hacia el siguiente show, tratando de dormir mientras las medias olorosas de otra persona se mueven frente a tu nariz, “es como estar en una autopista al infierno”. De allí habría salido el título de la canción.

Sin embargo la versión más verosímil es la que sigue. Scott, quien residía en Perth, Australia, concurría asiduamente a un bar ubicado en Canning Highway, cerca de una intersección localizada al pie de una colina. Ese cruce fue el escenario de tantos accidentes automovilísticos que comenzó a ser llamado “La autopista del infierno”. Así cobrarían sentido varios fragmentos de la letra, como el que dice: “Goin’ down, party time, my friends are gonna be there too”. (“Voy abajo, es una fiesta, mis amigos estarán ahí también”.) Así que las letras de éste y otros temas de la banda —y la iconografía del arte de sus discos— no necesariamente demuestran una relación con prácticas ocultistas o con el satanismo. (Algo que siempre ha sido desmentido por la agrupación, además.) “Highway to Hell” tiene sus raíces en la cotidianeidad del genial Bon Scott.

A veces la inspiración llega de las cosas simples de cada día, como el momento en el que te reúnes con tus amigos a tomar unas cervezas.

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Que sea rock!

 

Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

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