Blog

Ultimas notas
Medio siglo de “Abbey Road”.

Medio siglo de “Abbey Road”.

agosto 15, 2019

El próximo 26 de septiembre se cumplirán 50 años desde la edición del que tal vez sea el mejor disco de los Fab Four: “Abbey Road”, uno de los seis álbumes de The Beatles que alcanzaron la súper selecta categoría de Álbum de Diamante (los otros cinco son: “The Beatles/1962-1966”, “The Beatles/1967-1970”, “The Beatles”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” y el álbum recopilatorio llamado “The Beatles One”). Obviamente, los Cuatro de Liverpool detentan el récord: no hay otros artistas cuya discografía tenga tantas obras galardonadas con esta distinción.

La cosa es que Apple Corps Ltd./Capitol/UMe anunció que lanzará una edición especial de “Abbey Road” el 27 de septiembre próximo, con motivo de su 50 aniversario. Podemos esperar el mejor audio en esta edición —si el aumento de la calidad sonora suma a la magia de grabaciones como ésta, es tema de otra nota—, ya que Giles Martin, hijo del quinto beatle George Martin, re-mezcló los diecisiete tracks del disco original en estéreo y en 5.1 Surround y Dolby (Giles Martin fue asistido por el ingeniero Sam Okell). Y esta nueva mezcla se hizo empleando las cintas de ocho pistas de la grabación original.

La edición tendrá un pack Super Deluxe, con 40 tracks repartidos en tres cedés en estéreo y un Blu-Ray en 5.1 de audio digital de alta resolución. Estos cuatro discos vendrán incluidos en un libro de 100 páginas de tapas duras, el cual contendrá textos introductorios de Paul McCartney y George Martin; un texto de Jevin Howlett (productor, autor e historiador) que relata pormenores de la producción original del disco; y un ensayo del periodista musical David Hepworth, cuyo tema es la influencia de esta obra en la cultura popular a lo largo de medio siglo. Las ilustraciones serán fotos inéditas —tomadas por Linda McCartney, en su mayoría—; bocetos de letras escritas a mano que nunca han sido publicadas; una partitura de Martin; y el tipo de material inédito y raro que enloquece a los fans.

También se lanzará, en edición limitada, un set de Vinilos Deluxe, que presenta los mismos 40 tracks en tres discos de vinilo. Y habrá más opciones, como un set de dos cedés que incluye demos originales de las canciones en un digipack con un librito de cuarenta páginas que resume el contenido del tomo anteriormente mencionado, y la posibilidad de descarga de audio de alta calidad.

“Abbey Road”, siendo, como ya dijimos, el mejor disco de los Beatles, no reflejó su momento de mayor unidad. Luego de las frustrantes sesiones de grabación de “Get Back” (que sería retitulado como “Let it Be” y no se publicaría hasta septiembre de 1970, más de un año después del lanzamiento de “Abbey Road”), McCartney pidió a Martin que les produjera un álbum que fuera grabado “como antes”. Martin aceptó pero puso sus términos: el trabajo debía ser consensuado y por eso él (Paul) debía comprometerse a consultar a John Lennon si estaba de acuerdo con cada decisión. Otra condición de Martin fue que el ingeniero de sonido Geoff Emerick, que había dejado el trabajo con el grupo un año antes (a la mitad de las sesiones del disco The Beatles), fuera parte del nuevo proyecto. Y que Alan Parsons también fuera de la partida, como asistente de Emerick.​

Hechas las paces, los Fab Four pusieron sobre el tapete una buena cantidad de canciones inéditas. Al respecto, Paul dijo: “Queríamos terminar el trabajo de una forma honorable”. Y agregó: “El truco para las sesiones del Abbey Road fue que de alguna manera tratamos de reunirnos para hacer un álbum muy especial. Sabíamos que ese podría ser nuestro último trabajo, así que teníamos que demostrarnos a nosotros mismos lo que éramos capaces de hacer, y tratar de divertirnos mientras lo hacíamos.”

Por su parte, George Harrison afirmó: “Nosotros no sabíamos cómo íbamos a grabar el último disco de The Beatles, pero tenía la sensación de que estábamos en el camino correcto.

Varios son los temazos que componen el track list de “Abbey Road”. Tenemos “Come Together”, que fue escrito originalmente para la campaña de Timothy Leary, quien se postulaba como gobernador de California; y “I Want You (She’s So Heavy)”, que es el resultado de combinar varios fragmentos de canciones inconclusas (en “Abbey Road”, la técnica del collage fue usada sin tapujos y de forma exitosa, ya que había un concepto de producción bien definido, evitando así el riesgo de hacer pastiches infumables). Ambas composiciones son de Lennon. De McCartney tenemos, por ejemplo, “Oh, Darling!”, que fue cantada por él mismo, decisión que hizo que Lennon se ofendiera. (John quería grabar esa canción).

Harrison contribuyó con verdaderas gemas que aún relumbran en la discografía de los Beatles: “Something” —una de las canciones más bellas de todos los tiempos, a mi entender—, que fue escrita originalmente para el Álbum Blanco, y «Here Comes the Sun», que él escribió en el período en el que había dejado la banda, inspirada en el riff del puente de “Badge” (canción que Harrison co-escribió con Eric Clapton), y cuya letra esconde una especie de denuncia del guitarrista acerca de la opresión creativa que ejercía McCartney sobre el grupo en los últimos años.

Sin duda, el corazón del disco es el medley del lado B: dieciséis minutos de música compuestos por canciones cortas, terminadas o no, que fueron unidas por McCartney con la ayuda de los extraordinarios arreglos que escribió George Martin. Muchos han señalado que este es el mejor lado B de todos los tiempos.

Y otro aspecto que no hay que dejar de lado cuando hablamos de esta obra es la icónica foto de su portada, diseñada por John Kosh, el director creativo de Apple Records. (En la publicación original para el Reino Unido no se muestra el nombre de la banda ni el título del álbum). ​Esta célebre portada fue imitada tantas veces como la del disco “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, aunque la elaboración de la primera nació de la improvisación, a diferencia de la segunda, que fue planificada minuciosamente. El título del álbum aludía a la calle Abbey Road, en Londres, arteria sobre la que se encuentran los estudios de grabación de EMI, en los cuales los Beatles grabaron casi todas sus producciones. Después del lanzamiento del disco, en 1970, el estudio adoptó el nombre de la calle. (Un dato curioso: el disco iba a llamarse inicialmente “Everest”, en referencia a la marca de cigarrillos que fumaba Emerick. Incluso, para ilustrar la portada se pensó en un realizar un viaje al Himalaya con el propósito de fotografiar la montaña más alta del globo).

En resumen, “Abbey Road” no fue un álbum fácil: además del esfuerzo que Martin realizó como productor para que la banda concordara en todo momento (haciendo las veces de consultor psicológico, me imagino), hubo que lidiar con el accidente automovilístico que sufrió Lennon, el cual le impidió participar de muchas de las sesiones de grabación. Sin embargo, este disco —uno de los más importantes de la historia del rock— es una muestra de lo que se puede lograr cuando hay un objetivo claro y se privilegia la sinergia sobre los egos y las individualidades. Mientras esperamos esta reedición de lujo, no estaría de más pegarle una nueva escucha a “Abbey Road”.

 ¡Que sea rock!

Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

Author: