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Rust in peace, Nick Menza.

Rust in peace, Nick Menza.

junio 23, 2016

El pasado 21 de mayo el mundo del rock se entristeció con la noticia del fallecimiento de Nick Menza, uno de los más talentosos bateristas de heavy metal.

Nick nació en Baviera, Alemania, el 23 de julio de 1964. Fue hijo del compositor de jazz Don Menza, de quien mamó el amor por la música desde pequeño. La influencia de su padre cristalizó en él tempranamente. De hecho, a los dos años de edad ya mostró su gusto por tocar la batería, traduciendo los habituales standards de jazz —que podían oírse en su casa casi a toda hora— al ritmo de blues. Una vez que llegó a la mayoría de edad, comenzó a tocar con bandas locales, incursionando en varios estilos, como el blues, el funk, el rhythm and blues, y, posteriormente, el heavy. Así llegó a ser el baterista del vocalista Kelle Rhoads, hermano del genial Randy Rhoads (Quiet Riot y Ozzy Osbourne), uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos, pionero del metal neoclásico y el shredding.

En 1988, Nick ya era técnico de Chuck Behler, baterista de Megadeth. En este mismo año, durante la gira de la banda junto a Dio —la banda de Ronnie James Dio— y Iron Maiden, Dave Mustaine tuvo una serie de diferencias con Behler. Finalmente “El Colorado” —en una de sus “rabietas crónicas”, pongámoslo así— despidió a su baterista y al guitarrista Jeff Young luego de que su “sinfónica” tocara en el Monsters of Rock, frente a unas 100.000 personas, y además suspendió su gira por Australia. Tanto él como el bajista David Ellefson aprovecharon el impasse para comenzar un programa de rehabilitación, debido al grave problema de adicción que ambos padecían. Así, en 1989, cuando Mustaine se decide a retomar la actividad, contrata a Menza como baterista oficial de Megadeth, dando comienzo a una de las etapas más celebradas de la ya hoy legendaria banda de thrash metal.

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De esta forma, Menza ingresa a lo más alto del podio de la música pesada de todos los tiempos, ya que, siendo parte de Megadeth desde 1989 hasta 1998, grabó “Rust in Peace”, “Countdown to Extinction”, “Youthanasia”, “Cryptic Writings” y el EP “Cryptic Sounds – No Voices in Your Head”. Una pavadita de discos, ¿no? Sobre todo si tenemos en cuenta que, de esas cinco grabaciones, las tres primeras son tal vez los mejores álbumes de Megadeth, considerados en todo el mundo como algunas de las más gloriosas obras del thrash metal.
Finalmente, Mustaine terminó echando a Menza debido a que éste fumaba marihuana y el líder de Megadeth se encontraba en un nuevo período de rehabilitación, por lo cual había prohibido el consumo de drogas en la banda. Al menos, ésa fue la excusa oficial.

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Pero la vida continúa, sin freno, y en el año 2002 Nick grabó un muy buen disco solista llamado “Life After Deth”, con la colaboración de los guitarristas Anthony Gallo y Ty Longley y el bajista Jason Levin. Luego de participar en varios proyectos, Nick accedió a un nuevo pedido de Mustaine para formar parte de Megadeth, en 2004. Sin embargo, unos meses después fue despedido otra vez por no encontrarse en condiciones para realizar una gira mundial extensa. (El Colorado, aparte de ser un músico enorme, debe ser un tipo bastante difícil de tratar…)

En 2006, Nick se unió a la banda Orphaned To Hatred, y luego grabó para la banda griega de thrash/speed metal Memorain. Como si todo esto fuera poco, fue endorser de la marca de platillos Soultone, la que puso a la venta sus propios platillos signature, y también fue endorser de las baterías DC California.

En definitiva, Nick Menza fue un músico laburante. Y así lo encontró la muerte, trabajando: las noticias informaron que sufrió un paro cardíaco dando un show con su nuevo grupo, OHM, en Baked Potato, en Los Ángeles. Me quiero quedar con esta imagen de él: la de un músico versátil, todo-terreno, que supo esperar su momento. De ser un simple asistente pasó a brillar junto a los más grandes. Por eso no debemos menoscabar la labor que desempeñamos hoy: las circunstancias que nos rodean, aunque no sean ideales, pueden ser el escalón previo al sueño que tanto anhelamos.

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¡Que sea rock!

Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

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