Blog

Ultimas notas
El disco fundacional del heavy argentino.

El disco fundacional del heavy argentino.

agosto 1, 2018

En el mes que pasó se cumplieron 35 años del lanzamiento de “Luchando por el metal”, disco debut de V8, banda pionera del heavy metal de estas pampas. Es menester evocar la efeméride porque este álbum es la piedra angular de toda la movida metalera argentina.

El disco fue lanzado por el sello Umbral en julio de 1983, a pocos meses de que el retorno de la democracia se cristalizara con la asunción del ex-presidente Raúl Alfonsín. De los tres álbumes de estudio de V8, éste —el primero, justamente— resultó ser el más importante de su trayectoria porque definió la estética y la temática del heavy metal inaugural, pero no sólo en nuestro país: en gran medida, esta producción también delineó el heavy hispanohablante.

V8-Luchando Por El Metal - Frontal

“Luchando por el metal” empezó a gestarse en 1982, cuando habían transcurrido casi tres años desde que Ricardo Iorio y Ricardo Moreno decidieran formar la banda. (Moreno dejaría el proyecto en 1981 porque su asma crónica no le permitía cumplir con la exigencia de los compromisos asumidos. En ese momento la movida under empezaba a crecer).

Cuenta la leyenda que el bajista Iorio no consiguió un verdadero motor V8 para grabar el sonido con que el que se introduce el primer track del disco, “Destrucción”. Pero el rugido de un Torino con escape libre —que esperaba la puesta a punto en un taller mecánico ubicado a la vuelta del estudio de grabación Edipo— sirvió para mostrar de entrada que la propuesta de V8 tenía que ver con la potencia y la velocidad. (Para los que no son fierreros: un motor V8 posee dos líneas de cuatro cilindros montadas sobre el cigüeñal, enfrentadas de tal manera que forman una ve corta. Se usa en los llamados muscle cars).

Con el poderoso riff compuesto por Osvaldo Civile para este tema —eximio violero que nos abandonó tempranamente y de forma trágica—, el grupo dejó en claro cómo venía la cosa. La apuesta se redobla en “Parcas sangrientas”, segunda canción de la lista, en la que se vislumbra por primera vez en el rock nacional una impronta propia del conurbano bonaerense. (En este álbum la lírica anuncia más de una vez que el heavy de estos lares y su sentido se arraigarían en la mística de la clase media trabajadora).

V8-Luchando_Por_El_Metal-CD

En este punto llega una de las cimas de la producción. Se trata de “Si puedes vencer el temor”, la composición más larga del disco, con 6:15 de duración. Al escucharla, se hace evidente la influencia de cierto tipo de heavy metal más épico (clima enfatizado por los precisos teclados de Marcelo Vitale), como el de “Heaven and Hell”, el disco de Black Sabbath en el que el Ronnie James Dio hace su auspicioso debut, de 1980. Incluso hasta se pueden encontrar guiños a la música de Rush en el track, en el que los furiosos solos de Civile rayan la perfección y constituyen el corazón de la canción. Un capítulo aparte merece el elaborado puente que nos lleva a la parte veloz de este tercer tema —en el que la batería de Gustavo Rowek destaca por sus complejos patterns y fills, propios del rock progresivo—. Sin temor a equivocarnos, podemos asegurar que “Si puedes vencer el temor” es una de las joyas del rock nacional.

Con “Ángeles de las tinieblas” se cierra el lado A del disco, un vertiginoso tema en el que resalta la labor del vocalista Alberto Zamarbide, y cuyo riff introductorio cabalga sobre el modo mixolidio, en un estilo muy Iron Maiden.

“Tiempos metálicos” es una declaración de principios mediante la que, sin pelos en la lengua, los miembros de V8 cargan contra el neo-hipismo de comienzos de los ochenta. A pesar de que el mensaje no siempre fue bien entendido, hoy podemos ver que la idea era tratar de marcar una línea divisora bien clara entre las propuestas y proclamas de artistas como Sui Generis —que se había reunido en 1980— y las ideas de abierta denuncia que propugnaba la narrativa de V8.

V8-Luchando_Por_El_Metal-Trasera

“Muy cansado estoy” es el sexto track. Trazado también bajo el influjo del Maiden de “The Number of the Beast”, sorprende por las cadencias armónicas de la intro y el puente, sobre las que la guitarra de Civile fluye sin obstáculos.

Le sigue “Brigadas Metálicas”, otro disparo al movimiento hippie, esta vez mucho más directo: “hoy tu mente hippie ha de morir”. La canción es una suerte de convocatoria al público que no se identificaba con el rock nacional que había liderado la década de los setentas. Y en ella se insiste en el tono apocalíptico que asoma varias veces a lo largo del disco.

El octavo track es “Torturador”, una canción que parece casi banal por la lírica, en la que el temor al dentista es el tema central. Y sin embargo, no sería descabellado leer algunas líneas como metáforas del terrorismo de estado que venía desangrando al país en esa época.

El álbum cierra con “Hiena de metal”, en que sobresale la participación del genial Pappo Napolitano, que en ese momento lideraba Riff, el otro referente primordial en los anales de nuestra música pesada. Ambas bandas habían tocado juntas en más de una ocasión. Tal vez el festival B.A. Rock de 1982 sea la más célebre, porque en ella Iorio mostró su incipiente irreverencia insultando a los organizadores y a los hippies. Como no podía ser de otra forma, la cosa terminó con peleas, el abucheo de buena parte del público, y naranjazos y botellazos que llovieron sobre el escenario.

Una de las señales de la importancia fundacional de este álbum es que fue reeditado en 1992 por Radio Trípoli en cassette, vinilo y CD, y en 2012 por el sello español Beat Generation, como LP.

No está de más pegarle una oída atenta a esta colección de canciones que dieron inicio a la tradición del heavy argentino. Incluso en su muerte, V8 fue la semilla que dio origen a la genealogía del heavy en el país, la raíz de las cual surgieron los cuatro troncos fundacionales: Alberto Zamarbide, Adrián Cenci y Miguel Roldán crearon Logos; Walter Giardino y Gustavo Rowek hicieron lo propio con Rata Blanca; Osvaldo Civile fundó Horcas y Ricardo Iorio dio a luz Hermética.

¡Que sea rock!
Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

Author: