Blog

Ultimas notas
La historia de las bandas virtuales.

La historia de las bandas virtuales.

julio 20, 2018

Hoy en el #blogrocker de Honky Tonk vamos a repasar la historia de las bandas virtuales, que comenzó muchos años antes de lo que generalmente uno piensa.

‘Banda virtual’ es un concepto que se popularizó a principios de 2000, con el surgimiento de Gorillaz, el grupo de Damon Albarn (líder de Blur) y Jamie Hewlett (diseñador y dibujante inglés de comics, creador de la historieta “Tank Girl”). Básicamente, una banda virtual es un grupo cuyos miembros no son corpóreos, sino personajes animados. (En realidad no importa qué técnica de animación es la empleada. De todos modos, si la tecnología sigue avanzando, seguramente habrá que revisar esta definición). En el caso de Gorillaz, los integrantes son 2-D (voz principal y teclados), Murdoc Niccals (bajo), Russel Hobbs (batería y percusión) y Noodle (guitarra y teclados), y la historia de estos personajes y su mundo ficticio se ha ido contando por medio de sus video-clips y algunos cortometrajes, más las entrevistas que en ocasiones brindan sus creadores. Por ejemplo, lo último que dijeron es que Niccals ha sido encarcelado —la razón no ha sido aclarada aún—. Su reemplazo es, nada más ni nada menos, que Ace, uno de los villanos de Las Chicas Superpoderosas, la serie animada creada por Craig McCrackeny.

La invención de Albarn y Hewlett ha recibido numerosos premios y le ha permitido al líder de Blur alejarse del sonido britpop para explorar un híbrido posmoderno entre música electrónica, indie, hip-hop y world-music. Varios de sus discos son multiplatino y sus hits han escalado a lo más alto de los charts en varias partes del mundo. Incluso Gorillaz figura en el libro Guinness.

Alvin y las ardillas

Pero, como decíamos al empezar esta entrada, hubo bandas virtuales que se iniciaron mucho antes de Gorillaz. Para ser precisos, el primer grupo virtual fue creado en 1958 por Ross Bagdasarian. Estamos hablando de las archifamosas Alvin and the Chipmunks (sí, Alvin y las Ardillas). Bagdasarian tuvo la idea de acelerar su voz para imitar la fonación de estos roedores antropomórficos: Alvin, un animalito travieso y divertido; Simon, el miembro intelectual, de humor sardónico; y Theodore, el más ingenuo y joven del trío. David Seville (el nombre artístico de Bagdasarian) es el manager ficticio de los tres roedores. Luego nacieron las Chipettes: Brittany, Jeanette y Eleanor, que tienen las mismas cualidades que sus contrapartes masculinas.

Pero no siempre la personalidad del músico virtual está tan definida. Tenemos un ejemplo en el fenómeno de los virtual idols, del cual Hatsune Miku es, hasta ahora, el más célebre. El temperamento de Miku va cambiando con cada composición que los fans hacen usando el Vocaloid —el software de Yamaha—, aunque su apariencia siga siendo la misma.

Hatsune-Miku

Otra banda virtual famosa fue The Archies, el grupo protagonista de “The Archie Show”, una serie que tuvo su auge a comienzos de los setentas (todos sus personajes fueron creados por el historietista Bob Montana en 1941). Los Archies también tuvieron su gran hit, “Sugar, Sugar”, suceso que dio origen al pop bubblegum, el cual floreció de 1969 a 1973. Gracias al suceso de The Archies, la productora de dibujos animados Hanna-Barbera puso en el aire varias series animadas en las que bandas de rock o pop tenían un rol protagónico, como “Jabberjaw”, “Butch Cassidy”, “The Impossibles” y “Sundance Kids”, entre otros. El revival de los dibujos animados musicales llegó en la década del ochenta, y continuó hasta mediados de los noventa, de la mano de “Jem” y los personajes de animé dedicados a la música, generalmente chicas adolescentes, cantantes: Sheryl Nome, Ranka Lee y Sharon Apple, del universo de Macross, para citar sólo un par. Aunque también hay chicos: Shindou Shuichi, —de “Gravitation”—, es un ejemplo. Todos ellos son antecesores directos de los virtual idols, como la ya mencionada Hatsune Miku, y Lumi, de los Genki Rockets.

The Archies Sugar Sugar

Dethklok es otro grupo virtual surgido de un dibujo animado, dedicado al death metal. Los miembros de esta banda son de lo más disparatados y de alguna manera hacen lo mismo que Spinal Tap: satirizar a las bandas de música pesada (esta vez, a las de metal extremo), parodiando sus manierismos, exagerando esas conductas que, por afectadas o reiterativas, terminan siendo un cliché más. Y ya que los nombramos, los Spinal Tap son una mezcla entre banda virtual y banda real, difícil de catalogar. Son de carne y hueso, sí, pero se trata de una banda ficticia en primer lugar, una genial creación de Rob Reiner para su falso “rockumental”, de 1984 (Si no viste “This is Spinal Tap”, te perdiste lo más divertido del rock, concebido varias décadas antes que “Escuela de rock” y “La púa de destino”).

Dethklok

Incluso, si consideramos al teatro de marionetas como una forma de animación, encontraremos también bandas virtuales de títeres, como Dr. Teeth y Electric Mayhem (la asombrosa banda de los Muppets) y Fragile Rock.

Eletric Mayhem Outlands Fest

Un capítulo aparte merece la puesta en escena de los shows de estas agrupaciones, en la que hay que sincronizar la música en vivo de los músicos sesionistas —quienes también son los encargados de grabar en el estudio la música de los artistas incorpóreos— con la animación de los personajes en cuestión. A medida que pasa el tiempo, estos conciertos suponen producciones cada vez más costosas, pero también más logradas. Hoy es frecuente ver cómo los músicos virtuales interactúan con el público merced a una serie de respuestas pre-programadas y disparadas en el momento, según la reacción de la audiencia.

Sheryl Nome

Esta nota no pretende ser exhaustiva: hay decenas de grupos virtuales, cada uno con sus puntos sobresalientes. Pero no queremos terminar sin preguntarnos hasta dónde llegarán el ingenio y la tecnología en su intento de sorprender a un público que, por una lógica cuestión de recambio generacional, está cada vez más habituado al arte digital y a las performances virtuales. Sin duda, los más mayorcitos preferimos la música orgánica y real, pero no estaría mal abrir la cabeza y aprender a disfrutar de la evolución de esta tendencia, que como ya vimos nació hace muchos años atrás. Seguramente producirá —si es que no lo ha hecho ya— nuevas obras de arte dignas de ser admiradas como tales y no sólo como una curiosidad o un simple entretenimiento.

¡Que sea rock!
Néstor Darío Figueiras – Músico, productor, escritor.

Author: